En breve, la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) oficializará su solicitud ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), para operar un banco de nicho.Rodrigo Alpízar, presidente del organismo, explica que es un tema en el que la cámara trabaja desde hace aproximadamente año y medio, pero que a raíz del caso Ficrea, la CNBV reforzó los controles.
“Incrementó los controles, incrementó el cuidado, y está bien. Hemos sido más cautelosos para presentar una propuesta mucho más robusta. Armado (el expediente) ya está, realmente estamos revisando los detalles, y bueno, en cuanto estemos ya seguros, lo presentamos”, refiere.
En entrevista, el líder de los pequeños y medianos industriales del país precisa que la idea es que sea un banco de nicho especializado en la atención de las necesidades de financiamiento de más de 50,000 afiliados, y que los accionistas serían los mismos empresarios.
“Es un tema que hemos venido construyendo con mucho trabajo y esfuerzo desde hace poco más de año y medio, y se ha venido consolidando la estructura legal, la estructura informática que era muy importante, los controles de seguridad, y por supuesto hemos establecido un diálogo muy estrecho con las autoridades regulatorias”, afirma.
Rodrigo Alpízar reconoce que las normas, tanto nacionales como internacionales, para operar un banco, son hoy día más rígidas, pero asegura que en la Canacintra están listos para ello.
Dice que una vez que la CNBV les autorice —de ser el caso— la operación del banco de nicho, estarían en posibilidades de iniciar de inmediato. “Los sistemas informáticos, de control, de gobernanza, todos esos ya los tenemos establecidos”.
El presidente de la Canacintra comenta que el motivo para buscar la operación de un banco de nicho para los pequeños y medianos industriales es que hay necesidades de financiamiento que la banca hoy no está cubriendo.
Hoy día, a decir del empresario, 80% de los afiliados atiende sus necesidades de financiamiento con los proveedores, y sólo una mínima parte, con los bancos. Los principales motivos, dice, son las garantías que piden, así como los colaterales y altas tasas de interés.
“En realidad las necesidades de financiamiento para las micro y pequeñas empresas son muy grandes (...) La banca comercial, a pesar de los esfuerzos, no ha logrado permear una oferta crediticia para estructurar las operaciones entre empresas”, enfatiza.
Con el banco de nicho que buscan, detalla Alpízar, se pretende ya no ir sobre una garantía de los posibles acreditados, sino por otros objetivos. “Vayamos sobre el contrato, buscando un poquito cuál es el historial de la empresa y que sobre eso podamos hacer préstamos para que las compañías no se limiten en su crecimiento y en su participación en función de los recursos propios, sino que puedan tener un socio comercial estratégico”.