“El Reciclaje es necesario y nos concierne a todos”
En Tijuana, todos los días se producen toneladas de desechos industriales, comerciales y domésticos. Generalmente el sector industrial es el más regulado y está obligado a comprobar ante las autoridades la correcta disposición. Sin embargo, el grueso de la población poco participa en el esfuerzo de cuidar el medio ambiente. Por tanto, en CANACINTRA Tijuana, y en un esfuerzo conjunto con nuestros socios, hemos asumido el compromiso de generar conciencia de que el reciclaje es necesario y nos concierne a todos.
Para entender la problemática le solicitamos a nuestro socio y empresario dedicado al sector del reciclaje, Alejandro Jaramillo, que nos diera su opinión sobre el ramo y la participación de la ciudadanía. A continuación les compartimos sus conclusiones:
En materia de reciclaje, vale la pena mencionar que todos adquirimos una responsabilidad que no termina con la compra, llámese un refresco enlatado, una botella de agua. etc. Hay que pensar en donde va a terminar el envase que lo contiene. Creemos que con sacar la basura y que el sistema municipal la retire de nuestro domicilio hemos cumplido, pero si ese envase no es reciclado, lo más probables es que termine en un relleno sanitario, lo cual implica dos costos: el del proceso de confinamiento y el costo ecológico.
Por el contrario, si se recicla, se genera un impacto económico positivo, no sólo para la persona que lleva el producto a reciclar, sino también las empresas del ramo (formalmente establecidas) y a sus empleados. Las compañías que conforman el sector del reciclaje benefician de multimanera a la ciudad tanto con campañas informativas sobre el tema, con su pago de impuestos y finalmente son entes generadoras de desarrollo económico.
El ramo del Reciclaje es un sector sobre regulado, lo cual ha favorecido el crecimiento de una contraparte informal. Es importante que las amas de casa, empresarios, estudiantes, etc. apoyen la formalidad al llevar sus productos a reciclar a negocios legalmente establecidos a fin de evitar el crecimiento de negocios sin las debidas autorizaciones o que reciben material de dudosa procedencia. La diferencia entre una empresa cumplida y la irregular, no sólo estiba en trámites burocráticos y apego a la Ley; también incide en la huella ambiental. La formalidad implica asumir la responsabilidad de que los procesos y operaciones consuman la menor cantidad de recursos, y evitar contaminar, por ejemplo cuidar el suelo donde se ubican sus establecimientos y en consecuencia la cuenca el Río Tijuana, asunto que es tema Internacional. En Conclusión, un clima de formalidad y legalidad nos beneficia a todos.
Respecto al reto de la “basura challenge”, comentó que está bien, aunque por tratarse de un reto, es más momentáneo, y lo que requerimos es generar un hábito y, de esa manera, evitaremos tirar basura. Insistió en la importancia de sembrar en el hogar conciencia sobre nuestra huella ecológica, el amor al medio ambiente y fomentar, desde ahí, estos hábitos de limpieza.
Al cierre de la entrevista, Alejandro Jaramillo, un apasionado sobre el tema, no sólo por profesión sino por convicción, se comprometió en seguir colaborando con la revista de CANACINTRA Tijuana, con temas relativos al reciclaje y el medio ambiente.